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Lavado en seco

PROBLEMA:

Las sustancias químicas involucradas en el lavado en seco son tan dañinas que uno no debería colgar la ropa recién sacada de la tintorería en la habitación, ya no digamos dejar que entre en contacto con nuestra piel.

El percloroetileno, un compuesto orgánico volátil solvente, es la sustancia química de olor fuerte que se utiliza en casi todas las tintorerías tradicionales. Si bien es muy efectivo para eliminar olores y manchas, el percloroetileno no es eliminado de la ropa durante el proceso de lavado, se queda en la tela y permanece por días y hasta por semanas. Las toxinas no sólo son absorbidas a través de la piel cuando uno usa ropa lavada en la tintorería, si uno cuelga la ropa en la habitación sigue inhalando los vapores de percloroetileno durante ocho horas mientras dormimos.

Debido a que el percloroetileno es un depresor del sistema nervioso central, se ha determinado que la exposición por tiempo breve a bajas concentraciones provoca en algunas personas cambios en el comportamiento, mala coordinación, dolor de cabeza y somnolencia.   La inhalación crónica puede provocar disfunción cognitiva y disfunción de las habilidades motoras, arritmia cardiaca, y daño renal y hepático.1 Los vapores de percloroetileno, una vez inhalados y absorbidos hacia el torrente sanguíneo, pueden cruzar la barrera de placenta de las mujeres embarazas y filtrarse hacia leche de madres lactando.2

El estado de California clasificó en 1988 el percloroetileno como un cancerígeno conocido y recientemente estableció la ordenanza de ir eliminando su uso gradualmente en las tintorerías estableciendo como límite el año 2023.  No espere a que las disposiciones gubernamentales se hagan cargo de los peligros del percloroetileno mientras usted y su familia siguen usando camisas y chaquetas saturadas de toxinas.