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Aerosoles

PROBLEMA:

Varios productos de los que utiliza en el cuarto de baño probablemente sean presentaciones en aerosol, desde el fijador de pelo y el desodorante, hasta la crema de afeitar, incluso el aromatizante de ambiente. La idea del aerosol era acelerar y facilitar la aplicación y la producción, sin embargo, estos productos plantean varios riesgos importantes para la salud.

La manera más rápida de absorber un producto o una sustancia química en el organismo y el torrente sanguíneo, aparte de inyectarlo directamente en la vena, es inhalarlo hacia los pulmones. Cuando usted usa un producto en aerosol, cerca de la mitad del material rociado termina en el aire, alrededor de usted. En un cuarto de baño pequeño y mal ventilado, se inhala gran cantidad del producto y sus sustancias químicas dañinas.

Se ha demostrado que las diversas sustancias químicas contenidas en un producto de belleza en aerosol constituyen una seria preocupación para la salud, entre otras, erupciones, urticaria, irritación de los ojos, visión borrosa, presión arterial baja, dolores de cabeza, confusión, náuseas y, cuando el nivel de inhalación es alto, pérdida de la conciencia, respuesta anafiláctica y lesiones pulmonares graves.1

Es posible que los aromatizantes de ambiente sean los aerosoles más peligrosos de su cuarto de baño. En un estudio reciente del Consejo para la Defensa de los Recursos Nacionales, se encontró que 12 de 14 aromatizantes contenían sustancias químicas peligrosas, los llamados ftalatos, los cuales han sido relacionados con gran cantidad de trastornos, como desequilibrio hormonal, e incluso se han relacionado con defectos de nacimiento.2

Es probable que usted también use aerosoles fuera del cuarto de baño, como sustancias para pulir los muebles o limpiar las ventanas. En un estudio realizado en 2007 por el Centro de Investigación de Epidemiología Ambiental del Instituto Municipal de Estudios Médicos de Barcelona, España, se demostró que los limpiadores o los aromatizantes de ambiente en aerosol incrementan enormemente el riesgo de asma. De entre los sujetos del estudio que dijeron utilizar limpiadores en aerosol una vez a la semana, el índice de asma fue 45% más elevado en mujeres y 76% en hombres. Y si el uso se incrementaba a cuatro o más veces por semana, el riesgo se duplicaba.3